sábado, octubre 10, 2009

Recurrencia

Noche, con sus profundidades y vacíos renegridos,
silencios lacerantes ocultos en las sombras.
Mar, otra vez el mar… con su encanto hipnótico,
oleaje porfiado y espumas chispeantes de luna.
Palabras, que se guardan al olvido del sol
con los sonidos sintónicos a su pasado de luces.
Tiempo, otra vez el tiempo… distancia insalvable,
espera infinita ante la ausencia cotidiana.
Atardeceres, sueños, nostalgias y horizontes…
y más… cada latido acompasado a tu recuerdo,
aluden en mis versos la expresión imperfecta
del quebrado interior de los sentidos…
Nada, es decir absolutamente ninguna cosa,
fuera capaz de mostrar aquello que adentro
de este corazón se queda bullendo
Solo espero, que de alguna manera
se guarde en el alma para llevarlo conmigo
para ti, mi amada …cuando al fin llegue.


claudio

8 comentarios:

Anónimo dijo...

paso

. .

Anónimo dijo...

Escribir es leer sobre el
vaiven de las olas del mar azul
cristalino.
Leerte es escribir sobre el manto
del cielo azul que cobija poetas
con un corazon de oro.


. .


pd apronta el corazon a escribir
nuevamente siempre es un placer
leerte.

Anónimo dijo...

En una madrugada con frio
leo un poema de Juana de Ibarborou
y recuerdo un poeta de mis tiempos
que hoy permanece en silencio .


. .

Anónimo dijo...

Tanto espacio en silencio..



salu.dos

Anónimo dijo...

- aprendí que también
el silencio habla -


..

Anónimo dijo...

Vaya novedad...nuncas has oído hablar de los sonidos del silencio?

Anónimo dijo...

ella es eterno presente

Anónimo dijo...

Tanto tiempo sin escribir . .



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