Ahí están, guardados desde siempre.
Testimonios silenciosos… emancipados.
Ya no me pertenecen, dejaron de ser míos
en el mismo instante que, lanzados a volar, volaron.
Y sin embargo, ahí están… expectantes, aprisionados
a que llegue el regreso.
Pero han vuelto llenos de nostalgia,
evocando melancólicos el olvido.
Provienen de otro que era yo,
de un niño, un joven… y de tantas ilusiones.
Ajenos a mí, con entidad propia.
Están revueltos… amarillentos y húmedos.
Taciturnos.
Algunos se han perdido…
Mudos, los recuerdos…
Espantado de todo, me refugio en tí. Tengo fe en el mejoramiento humano, la vida futura, la utilidad de la virtud, y en tí. Si alguien te dice que estas páginas se parecen a otras páginas diles que te amo demasiado para profanarte. Tal como aquí te pinto, tal te han visto mis ojos. Con ese arreo de gala te me has aparecido. Cuando he cesado de verte, he cesado de pintarte. Esos riachuelos han pasado por mi corazón ¡Lleguen al tuyo! José Martí
jueves, octubre 02, 2008
Descenso
claudio
24/02/08
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1 comentario:
Mudos los comentarios
mudos los lectores
silencio ante la lectura
solo se me permite deleitarme
en ella, sin poder experimentar la libertad para escribir.
Sin culpar a nadie de dicha esclavitud en silencio continuo
saboreando los recuerdos , los quehaceres de la vida , los ires y venires de la misma vida...
de las olas del mar.
^^
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