domingo, junio 01, 2008

Brisas, soles y mares


Jardines sin flores, mutismo y presencia.
Apenas una brisa con olor a hojas secas
escurre su mística galante,
trasciende en revoloteo audaz,
y susurrando voces lejanas,
desprende su aroma final.
Se cuela en silencio rapaz
y, con ondulante armonía,
impregna el eco de sus lamentos
en la gélida lagrima de cristal
que recorre las aristas desgastadas
de tus manos, amada.

Otoño nocturno, húmedo y silencioso.
Apenas asoma el cálido rayo solar
perfora el paisaje amarillo,
se fragmenta, seduciendo lucífero,
y miríadas chispeantes
devuelven el espejismo.
Se cuelga del vértigo abismal
y, con permanente agonía
desliza el brillo espejado
en la simple celda de seda
que encierra la última mirada
de tus ojos, amada.

Mares eternos, bravura y cadencia
Apenas empapan las líneas costeras
encanecen de espuma
los rizos de arena
y en los peñascos rocosos
estallan, sacramentadas,
sus ásperas olas.
Impregnados de tu sal
y, en circular retorno,
rítmicamente reconciliados,
regresan a mis pensamientos
tus besos, amada mía.


30/05/2008

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Si existiera algún ícono de como expresar mi rostro, mi mirada, después de leer, seguro lo añadiría.
O_O
Ese quizá pueda dar un poco de expresión a mi sentimiento .
O un silencio profundo sin decir nada más.

espacios



silencios




espacios



más silencios


se suman asombros



palpitares



taquicardias




cuánto amor expresado en un simple vocabulario.
Si supiera acomodar las letras en su lugar exacto, y en el espacio debido lo haría igual.


Hoy, solo mi silencio , mis espacios y mis soledades acompañan la lectura de un corazón amante.
A dormir con el silencio y la soledad que son buenas compañeras.



**

Anónimo dijo...

Comienza el poeta escribiendo
sobre brisas, soles y mares
y al final de cada pasión un
poco de su cuerpo refleja.

Sus manos,
sus ojos,
sus besos.

Existen en su corazón jardines
sin flores y la ironía de una
brisa con aroma que hasta las
mismas voces desprenden un aroma
final.

Y en el otoño un zurco de luz asoma
y le invita a escribir en el reflejo de sus ojos.

La mar con olas que derrapan sobre hilos de plata, impregna de su sabor al poeta reconciliado.
Reconciliado con la vida...
reconciliado con el amor.

**

barbaracho dijo...

Las palabras apenas son breves interrupciones al silencio...

Hay un solo silencio y es infinito... hay una sola Palabra creadora de todas las cosas.

Gracias por comprender mi escritura, gracias por llamarme poeta. Aquí no valen los íconos, pero, de haberlo, pondría el de las mejillas rojas...

^^

Anónimo dijo...

Con íconos, sin íconos, con silencios y con palabras,
con imágenes y sin ellas
el poeta existe porque ha
sido testigo del amor.

Solo basta leer entre líneas
o intentar leer en la profundidad
con la música de fondo y una mirada
postrada más allá de la lejanía
para cerciorarse de que este blog es definitivamente de un poeta
del siglo XXI .



<>

Anónimo dijo...

Deja que continúen fluyendo esos intentos de metáforas pretenciosas
porque se siente un silencio
abrumador que ya no logro leer en el silencio mismo de la poesía.


p.d. no lo abandones.


((

barbaracho dijo...

Desde las profundidades del silencio
surgen las crestas punzantes de la palabra,
las candentes llamas de unos versos se desprenden
quemando en travesía el olvido…

Indiferente, el plazo llega, despacio,
clausura las lunas inspiradoras y me nombra,
impasibles, los sonidos comparten
la sequía como al descuido…




))

Anónimo dijo...

Inconclusa la poesía
insaciable el lector.
Y así como la sequía llega al descuido, la finitud del silencio aquieta los rumores de un sigiloso viento que adormece .
Susurra un leve silbido de los pajarillos que ya se mecen en sus ramas...el plazo llega despacio, la partida se aproxima, un adiós está en puerta, el recuerdo de un amigo , nunca se olvida.


**